Nuestra historia
Dos corazones y mentes inquietas.
Somos Caro y Guada, apasionadas por el universo de las infancias y creadoras de SIEMBRA. Este espacio se gestó a partir de lo que imaginamos y conversamos tantas veces — lo que pensamos, lo que soñamos — hasta que decidimos que ya era hora de hacerlo real.
Nos inspira la acción de sembrar: colocar una semilla en la tierra, cuidarla y nutrirla atendiendo a sus necesidades, para acompañar su crecimiento. Eso hacemos en cada encuentro: sembramos juegos, exploración, música, arte y calma. Sembramos literatura, cultura, vivencias, recuerdos, valores y emociones.
En SIEMBRA creemos en el poder de las experiencias compartidas, el arte, el juego y los vínculos como motores de aprendizaje. Por eso creamos propuestas para infancias, familias y adultos que buscan espacios de encuentro, creatividad y crecimiento.

En qué creemos
Nuestras convicciones
El juego es un derecho
A través del juego se aprende a ser, a hacer, a conocer y a convivir con otros. No es un descanso del aprendizaje: es el aprendizaje.
El arte como protagonista
Antes de hablar, los niños cantan. Antes de escribir, dibujan. Apenas se paran, bailan. El arte es fundamental para la expresión humana.
La literatura, indispensable
Defendemos la lectura desde temprana edad: la literatura emociona, transporta e interpela, y crea universos donde la imaginación no tiene límites.
Educar en el asombro
Cada niño y cada niña tiene una naturaleza propia a la que debemos ser sensibles y atentas. El niño es protagonista de su educación.
“Creemos en la infancia como un territorio fértil, y en cada encuentro como una oportunidad para sembrar creatividad, confianza y amor.”
